lunes, 21 de diciembre de 2015

Cura úlceras por presión

Si  se detecta enrojecimiento de la piel, una zona azulada o una ampolla, informar inmediatamente al personal médico o de enfermería.
Si esto ocurre, se deben reforzar las medidas de prevención, ya que hay riesgo de que aparezcan más úlceras.
El personal de enfermería diseñará un plan de cuidados para el control y el seguimiento de la úlcera, y le informará de todos los aspectos que debe observar:

  • Mal olor de la úlcera 
  • Dolor en la zona ulcerada 
  • Zona alrededor de la úlcera enrojecida o caliente 
  • Líquido que sobresale del apósito 
  • Fiebre

 También le enseñará cómo hacer una cura cuando sea necesaria.

Clasificación úlceras por presión

Las úlceras de decúbito se agrupan por su gravedad: la etapa I es la inicial y la etapa IV es la peor.
  • Etapa I: un área enrojecida sobre la piel que al presionarla no se vuelve blanca. Esto indica que se está comenzando a formar una úlcera de decúbito.
  • Etapa II: la piel se ampolla o forma una úlcera abierta. El área alrededor de la ampolla puede estar roja o irritada.
  • Etapa III: la piel ahora desarrolla un agujero abierto y hundido llamado cráter. Hay daño al tejido que se encuentra bajo la piel.
  • Etapa IV: la úlcera de decúbito se ha vuelto tan profunda que hay daño al músculo y al hueso y, algunas veces, a los tendones y articulaciones.
Las úlceras de decúbito no se pueden clasificar por etapas cuando el tejido en su base está cubierto por piel muerta que es de color amarillo, bronceado, verde o café.

Úlceras por presión

¿Qué son?
Es un área cutánea que se rompe cuando algo frota o ejerce presión constante sobre la piel.



¿Por qué aparecen?
Por la presión que soporta una zona del cuerpo (generalmente una prominencia ósea) de manera constante durante mucho tiempo, lo cual produce la disminución del riego sanguíneo y del aporte de oxígeno a los tejidos.